Otra manera de comer las espinacas | another different way to cook the spinach
Nuestro primer experimento gastronómico del blog va a consistir en un mousse o crema de Espinacas. Lo cierto es que a veces -hablo por mi, ¿vale?- las espinacas nos cuesta comerlas, por que no nos saben bien, porque no estamos acostumbrados a comerlas, o porque siempre las comíamos de la misma forma, cocidas o con huevo. Así que hoy buscando una receta por la Web para las espinacas he cogido detalles de varias y al final he probado con la receta que hoy os presento. En esta ocasión os diré cómo he cocinado las espinacas para la cena de esta noche, y el resultado ha sido im-presionante.
La espinaca

En primer lugar he de comentaros algunos datos interesantes sobre la espinaca. El origen de la espinaca es Chino, -sí, chino-; llegó a nuestra península ibérica en el siglo XI por unos mercaderes que visitaban oriente con asiduidad, y desde España se introdujo también en europa pasado el siglo XV. Existen tres tipos de espinaca, que se come cruda en ensalada o hervida en multitud de platos.
Según Wikipedia, la espinaca (Spinacia oleracea) es una planta anual, de la familia de las amarantáceas, cultivada como verdura por sus hojas comestibles, grandes y de color verde muy oscuro. Su cultivo se realiza durante todo el año y se puede consumir fresca, cocida o frita. En la actualidad es una de las verduras que más habitualmente se encuentra congelada.
Se caracteriza por su alto contenido en vitamina C, vitamina A y vitamina E, que como sabemos son una serie de vitaminas muy importanes para la prevención del cancer. La espinaca contiene carotinas (un hidrocarbono que se procesa en nuestro hígado para producir vitamina A. También nos ayuda a mantener en forma nuestro colon, previniendo el cáncer de colon. Además es muy buena para prevenir también el cancer de pulmón -¡muy indicada para fumadores habituales! No es mi caso-. Al igual que otros vegetales, es un buen proveedor de potasio que ayuda a la circulación sanguínea.
¡Wou! Como véis, después de leer esto casi nos quedan hasta ganas de empezar a ¡deborar espinacas a dos carrillos! Si no fuera por el olor característico al cocerlas, o por el sabor, en algunas ocasiones un tanto amargo…
Bien, el amargor de las espinacas se da por la cinarina, que es una sustancia que tiene que ver con el desarrollo de la planta, ya que si se deja demasiado tiempo se amarga y espiga (esto lo dicen en todoexpertos.com). Y no siempre sucede, especialmente es difícil que encontremos ése amargor en las espinacas congeladas. De todas formas, tanto si las comes congeladas como frescas y cocidas, por norma general no notarás el amargor.
Mousse de espinacas
> Ingredientes para dos personas
- 300 gr. de espinacas frescas
- 50 gr. de mantequilla
- 250 cl. de nata líquida (en brik por ejemplo)
- 50 gr. de bacon cortado en cuadrados -o rectángulos-
- Un par de litros de agua del grifo
- Una pizca de sal
- Opcional: un poco de queso parmesano para rallar
> Preparación
- Dorar el bacon en una sarten con un poco de aceite de oliva (unos 4 minutos a fuego medio), y retirar, dejando la sarten con el aceite residual para rehogar después las espinacas
- Cocer las espinacas al estilo inglés (en agua a ebullición, meter las espinacas 5 minutos). A continuación y para cortar la cocción apartar las espinacas a un recipiente con agua bien fría y remover para que baje la temperatura muy rápido.
- Escurrir bien las espinacas y cortarlas en brunoise (cortarlas muy finas, muy picadas, pero sin machacarlas).
- Rehogar en la sarten del bacon con la mantequilla (unos 5 minutos) y a partir de aquí ir agregando la nata poco a poco, dejando que ligue y que reduzca y agregando el resto (unos 8 – 10 mins.)
- Un poco antes de retirar del fuego, agregar a la mezcla (que ya debe estar cremosa ¡no pastosa! sino suave, tipo mousse, agregamos finalmente el bacon que habíamos retirado y mezclamos bien. Es el momento de corregir de sal (probando la crema) hasta el gusto deseado, tener en cuenta que el bacon ya tiene algo de sal, por eso es importante ir probando hasta conseguir el punto de sal desado.
- Por último apartar y está listo, dejar enfriar un poco y a la mesa, rico y con fundamento. Como toque final y si os gusta, se le podría rallar un poco de queso parmesano reggiano por encima de cada plato, siempre le da un toque y un aroma especial
Con este plato no notas el sabor áspero y a veces desagradable -para alguna gente- de la espinaca, quedando la crema bastante jugosa y sacando el sabor de la espinaca pero con un toque de bacon que le da fuerza y consistencia. La nata suaviza bastante la mezcla. Probadlo y escribid algún comentario a este artículo en el blog con mejoras o sugerencias, o simplemente contando cómo os ha ido la receta.
Hasta la próxima.
September 17th, 2005 at 1:48 am
(seguro que he llegado a casa antes que vosotros). Una sugerencia, solo le falta a la receta de las espinacas, una foto del resultado final, el plato ya elaborado. Vosotros degustándolo sería “demasiao”.